PANORAMA AGROPECUARIO

Ciclo 2021/2022: Preocupa la fuerte suba del precio de los insumos

Los fertilizantes aumentaron 100% entre agosto y octubre. El impacto frenó la demanda y puede afectar el rendimiento del maíz. Hoy, para comprar un litro de glifosato se necesitan 45,44 kilos del cereal. Por Alejandro Cuellar
viernes, 24 de diciembre de 2021 · 00:30

Hay preocupación por el costo de los insumos en el último mes del año, especialmente, de aquellos productos provenientes del mercado de importaciones. De agosto a octubre, se produjo una suba de casi el 100% en los precios de los agroquímicos que son indudablemente las materias primas indispensables que abastecen los planes de manejo de los productores.

En el caso del glifosato, la producción fue afectada severamente por el impacto que dejó el paso de un huracán por la planta de Bayer y por las inundaciones en China que complicaron la oferta y cuya consecuencia directa fue la suba del precio del producto.

Además, los problemas energéticos en China impulsaron la disparada de los costos de la totalidad de los insumos, aunque se estima que para febrero de 2022 la situación podría estabilizarse.

“Hoy ingresa a la Argentina todo lo que es materia prima, en tanto que  los productos formulados  tienen problemas, como es el caso de los fungicidas que están demorados en el puerto como consecuencia de la polémica por la falta de dólares”, explicó el especialista en insumos para el agro Enrique Baya Casal. 

En los cuatro primeros meses del 2021 ya se importaron más de 0,7 Mt de fertilizantes, por las que se han abonado un total de 265 millones de dólares. Los principales proveedores en 2020 fueron Estados Unidos, Marruecos, Egipto, China, Rusia y Argelia. Estas posiciones se mantienen en la actualidad.

“Los fertilizantes se dejan importar. Subió mucho la urea en el mundo por el costo de energía con un valor global promedio de 1.200 dólares la tonelada. En Fósforo hay más oferta y se consigue a 880 dólares  la tonelada en Argentina”, agregó el empresario.

 

Recortes obligados

“En esta campaña hay un evidente cambio de las condiciones comerciales de los insumos. El mayor impacto se da en la suba del precio de los fertilizantes con incrementos de más del 100%. La consecuencia directa recae sobre la producción de maíz en donde los productores de acuerdo al contexto recortan las dosis de fertilización aplicadas al cultivo. Realmente, la situación es grave ya que por ejemplo en el caso de la urea, el precio de la tonelada se disparó de 400 a 1.200 dólares, provocando un freno en la demanda”, opinó José Cuevas, de la firma El Triunfo de la ciudad de Oncativo, en el centro de la provincia de Córdoba.

“En el capítulo herbicidas, el glifosato subió tres veces en relación a la campaña anterior y otras alternativas sufrieron incrementos de hasta un 50% el costo de su valor. En el segmento semillas, la situación es estable. Los precios no han incidido en el margen bruto de la producción de los cultivos, de manera que esto ha permitido que los agricultores siembren el maíz a pesar de los incrementos en los principales productos que se aplican”, amplió.

En este nuevo ciclo de cultivos de verano, se observa un severo faltante de productos y en un contexto climático no muy favorable, algo que, en combinación, está produciendo malezas de tipo tolerantes y resistentes.

La relación insumo-producto

“Es importante cuando hablamos de precios de insumos observar qué pasó con su comportamiento en los últimos años. En las últimas 13 campañas, efectivamente los productos soja y maíz prometen precios elevados para este ciclo, tomando los futuros de mayo 2022 para la oleaginosa y de junio para el cereal. Vemos evidentemente precios elevados (soja a 318 dólares) y (maíz, 193 dólares). En el caso de los insumos los valores son también muy elevados. En los últimos 13 años el glifosato lideró todo el período y lo mismo ocurre con la urea y el Fosfato”, comentó Noe Barberis, economista del INTA Manfredi.

Al medir insumos, se lo hace en relación al producto. Las relaciones insumo-producto implican establecer cuántas toneladas se van a necesitar de determinado producto para adquirir el insumo básico para completar la producción.

En este segmento 2021/2022 se necesitan por ejemplo, 27,64 kilos de soja para comprar un litro de glifosato, o 2,45 toneladas de soja para adquirir una tonelada de urea. En el caso del maíz, se requieren 45,44 kilos para comprar un litro de glifosato. Una tonelada de urea es el equivalente a 4,03 toneladas del cereal.

“Cuando vemos estas relaciones, lo que se observa en esta última campaña es que el glifosato con estos valores expresa la relación más alta de insumo-producto de todo el período. Es decir que en esta campaña, se necesitan más toneladas de soja y de maíz para adquirir un litro del herbicida. En urea y Fosfato sin ser los valores más altos de todo el ciclo, sí están por encima del promedio. El incremento en los precios de los insumos ha sido mayor que la suba de la cotización de los cultivos. Esa relación, ha sido perjudicial para la ecuación económica de los productores”, consideró Barberis.

Tranqueras adentro se especula con un escenario complejo ya que desde el punto de vista climático,  la intensidad de La Niña, y los altos niveles de precios de los ingredientes indispensables para producir, podrían anticipar como resultado un cosecha con menores rendimientos a los esperados.

 

(*) Los cuadros comparativos de los precios de los productos según los distintos periodos se pueden ver aquí.

                           

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