SUPERMERCADISMO

Casi 103 años de compromiso con la calidad, el peso exacto y el precio justo

Mariano Glas, gerente de Supermercados de la Cooperativa Obrera, conformada por consumidores, destaca los tres pilares que erigieron a esta empresa de la Economía Social y que aún, a más de un centenario, continúan vigentes y como faro del desarrollo que incluye -entre otros- 145 sucursales físicas y dos portales de comercio electrónico en 71 localidades de seis provincias argentinas. Por Cecilia Pozzobon
mariano glas-dialogos-web redaccion mayo
22-03-2023
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La Cooperativa Obrera nació en 1920 cuando unos 173 vecinos de la ciudad de Bahía Blanca, al sur de la provincia Buenos Aires, movilizados por un grupo de trabajadores ferroviarios, resolvió unirse para constituir una cooperativa panadera que asegurara el precio justo, el peso exacto y la calidad del pan. 

A decir del actual gerente de supermercados de esta empresa de la Economía Social, Mariano Glas, la iniciativa surge en medio de una crisis económica que había encarecido, entre otros productos, el precio del vital alimento.

En diálogo con Redacción Mayo, refiere cuáles son los ideales de aquellos fundadores que hoy sostienen a la cooperativa en pié y con notoria presencia en 71 localidades de seis provincias argentinas.

-¿Cómo fueron los orígenes de la Cooperativa Obrera?

-La cooperativa surge en medio de una crisis económica. El precio del pan por ese entonces había aumentado mucho y era muy caro, entonces se juntaron un grupo de obreros, trabajadores ferroviarios, y discutieron sobre cómo organizarse para poder bajar el precio de un alimento esencial. De esta manera formaron una cooperativa que nació como Cooperativa Obrera, Molinera, Panadera y anexos. Nació para hacer pan y la primera discusión que se tuvo era si se alquilaba una panadería o se juntaba plata para construir una. Terminó ganando la postura de hacer el esfuerzo y los socios pusieron plata de su bolsillo, hicieron campañas para conseguir fondos y terminaron comprando un terreno en el que levantaron una panificadora. El primero de mayo de 1922 se hizo la primera horneada de pan. Cuando salió esa primera producción, el kilo de pan en Bahía Blanca costaba 46 centavos. La cooperativa lo vendió a 23 centavos y a partir de ahí marcó una línea de trabajo que nos diferenció a lo largo de estos más de 100 años de vida, en la que buscamos ayudar a la economía familiar, porque se trata de una cooperativa de consumidores.

-¿Ése es el pilar fundamental de la Cooperativa?

-La cooperativa nace con tres premisas fundamentales que son calidad, precio exacto y precio justo. Calidad, porque el pan que se vendía en la época no era elaborado siempre con la harina que correspondía; peso exacto, porque no había un negocio en el que se comprara sino que se distribuía con carros por las casas de la ciudad y la gente lo pesaban ahí con el comerciante y no siempre el kilo de pan representaba 1000 gramos; y el precio justo, porque los fundadores de la cooperativa no decían que iba a ser el precio más bajo, decían que iba a ser un precio tal que permitiera pagar los costos de operación y llegar con el mejor precio posible al consumidor, que en este caso era el propio dueño de la cooperativa. Por eso que las 3 premisas de calidad, peso exacto y precio justo, hoy, 102 años después, se mantienen vigentes, porque a la calidad la entendemos como la atención al asociado, el peso exacto es la enorme confianza que los consumidores tienen en la Cooperativa Obrera por la forma en la que se trabaja y el cuidado que se tiene de todo lo que se vende, y con el precio justo nos referimos a la eficiencia de la gestión con la que logramos los mejores precios posibles, los más convenientes de la relación entre el precio del producto y la prestación del servicio que se hace con una determinada calidad. 

-¿Cómo ha evolucionado la Cooperativa?

-La Cooperativa nació con 173 pioneros que la formaron y hoy tiene más de 2.400.000 de asociados. Presta servicios en 71 localidades de seis provincias. Cuenta con 145 sucursales físicas, dos portales de comercio electrónico que son La Coope en Casa para las compras del almacén, y Coope Hogar para electrónica y artículos de hogar, tres centros de distribución propia (Bahía Blanca, Cipolletti y Comodoro Rivadavia), un operador logístico en Buenos Aires, un frigorífico que nació de un acuerdo de colaboración con la cooperativa Sombra de Toro, un centro de distribución y fraccionamiento de fiambres y lácteos de los más modernas del país, una planta panificadora que abastece con productos industrializados a toda la cadena y con algunos productos frescos a la zona de Bahía Blanca y la región, un centro de desarrollo informático y de software y una tarjeta asociada que es la Coopeplus que en la región es el plástico de referencia. Incluyendo el shopping de Bahía Blanca que también es de la Cooperativa, genera de manera directa más de 6000 empleos, con lo cual hoy la Cooperativa Obrera es la principal cooperativa de consumidores del país.

-Recién hablábamos de que uno de los compromisos es el de garantizar el precio justo en beneficio del consumidor. Argentina tiene un largo historial en relación a los procesos inflacionarios  y ahora está atravesando otro. ¿Qué opina la Cooperativa respecto de las políticas de control de precios que aplica el Gobierno?

-La Cooperativa es una empresa de consumidores, por lo cual la visión siempre está enfocada en el consumidor. El objetivo es prestar un servicio y no obtener una ganancia. En todo caso si la Cooperativa tiene excedentes se distribuyen entre los asociados como retorno al consumo al final del ejercicio. El año pasado, por ejemplo, la Cooperativa distribuyó entre 1.200.000 personas, 1.096 millones de pesos en concepto de retornos e intereses de capital. Por eso a nosotros nos interesa mucho llegar con los mejores precios y las mejores propuestas. En relación a las políticas de Estado, lo que hace la cooperativa es acompañar, independientemente del color del gobierno de turno. Todas las iniciativas que tengan por objetivo mejorar la manera en que los consumidores pueden hacer valer sus ingresos, esto es, cuidar la economía familiar, son acompañadas porque tienen que ver con una premisa de la Cooperativa Obrera. Por eso hay una vocación histórica, que tiene décadas, desde el nacimiento mismo de la cooperativa, de estar dispuestos a colaborar en todo lo que pueda ayudar a los consumidores. Dicho esto, la Cooperativa trabaja, y muchas veces ofrece precios en góndola que resultan más bajos que los precios de algún acuerdo. Esto es porque se hace desarrollo de marcas propias, de una marca que señala el precio más bajo de la categoría, no necesariamente del mercado. También desarrolla proveedores regionales, pymes y de cooperativas de producción, que nos permiten llegar en muchos casos con precios que están por debajo de los que en determinado momento determinaron las acciones de un gobierno. Nosotros damos accesibilidad a los productos. Siempre decimos que aquella persona que quiera o pueda darse un gusto va a encontrar las primeras marcas a los mejores precios, y aquel que quiera o necesite ahorrar, va a encontrar los productos más económicos para cuidar la economía familiar en el mismo supermercado. La Cooperativa Obrera no es un supermercado que apunta a una determinada clase social. En la Cooperativa Obrera conviven desde aquella persona que se baja de un auto último modelo hasta quien recién termina un jornal y viene a hacer las compras. Desarrollamos un sentido que los incluya a todos. Por algo la Cooperativa es, en los lugares donde estamos, la  líder de mercado, medido por consultoras nacionales.

-Así como nacieron como cooperativa panadera fueron incorporando la fabricación de otros productos respetando esta idea de asegurar a los asociados un producto de calidad al precio justo y de alguna manera incidir en el precio de referencia de ese producto, ¿cómo deciden qué productos van a elaborar? 

-En realidad la producción propia hoy es todo lo que tiene que ver con productos panificados, carne, fiambres y derivados. El resto de los productos se hacen elaborar en la zona por proveedores que trabajan con las marcas de la cooperativa, y responden a las pautas de calidad establecidas. Es decir, la cooperativa hace alianzas con proveedores que elaboran los productos respetando las pautas de calidad y de funcionalidad que establece la cooperativa. Y remarco lo de la funcionalidad porque la Coope fue la primera cadena de supermercado del país en lanzar alimentos funcionales, en desarrollar el primer pan enriquecido con Omega 3, 6, 9 y ahora con fitosteroles, y llega al mismo precio, por lo que hoy ese pan no sólo cumple la función de alimentación, sino también de nutrición importante. Eso llevó a que en Argentina exista una ley de enriquecimiento de las harinas para prevenir la espina dorsal bífida. Fue una propuesta que surgió de la Cooperativa Obrera.

-¿Tienen pensado expandirse a otras provincias?

-Nosotros hablamos de desarrollo porque no solamente es llegar con un supermercado, sino con todo lo que tiene que ver con la cultura y la educación cooperativa. Hoy tenemos en claro que tenemos que prestar servicio en los lugares donde estamos. En el año 2021 llegamos a Sunchales, en la provincia de Santa Fe, que es la capital nacional del cooperativismo, y es muy posible que en un corto plazo podamos llegar a la provincia de Córdoba, de manera tranquila, pausada y ordenada como ha sido el crecimiento histórico de la cooperativa. Se tiene que desarrollar un circuito logístico, tiene que ser un proyecto que sirva para generar más empleo y para posibilitar que haya más asociados, que es algo que todos los años medimos al final del ejercicio. Seguramente en los próximos meses la cooperativa pueda hacer algún anuncio al respecto, de manera tal que para antes de finales del año podamos decir que estamos en siete provincias, incluyendo a Córdoba.