Radiografía

En cifras ¿cuánto impactó el coronavirus en la industria sin chimeneas?

El sector quedó totalmente paralizado para finales del primer trimestre, de la mano del cierre de fronteras
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30-04-2021
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Ilustración: Juan Dellacha

Luego de 10 años consecutivos de crecimiento, el turismo mundial -que en 2019 aportaba 10,3% del PBI global y generaba uno de cada diez puestos de trabajo, ocupando así a alrededor de 330 millones de personas en el mundo entero- se paralizó en 2020 a raíz de la pandemia de coronavirus originada en China.

A comienzo del año pasado, las perspectivas hacían prever un desempeño similar a temporadas anteriores, con un crecimiento interanual promedio de 4%, a razón de 1.500 millones de llegadas internacionales, según datos de la Organización Mundial del Turismo (OMT).

Sin embargo, con la expansión mundial del Covid-19, esas expectativas comenzaron a corregirse a la baja. La industria quedó totalmente paralizada para finales del primer trimestre de la mano del cierre de fronteras, lo que generó una crisis sin precedentes en tamaño y amplitud.

El parate no sólo implicó que cientos de millones de personas dejaran de viajar por ocio y placer, sino que comprometió seriamente las economías de muchos países, con la quiebra de los sistemas hoteleros, aeronáuticos, gastronómicos y de actividades periféricas.

En efecto, la OMT detalló en su último informe que los destinos del mundo recibieron 900 millones menos de turistas internacionales entre enero y octubre, frente al mismo período de 2019, lo que se traduce en una pérdida de 935 mil millones de dólares estadounidenses en ingresos por exportaciones del turismo internacional, una pérdida 10 veces superior a la que se produjo en 2009 como consecuencia de la crisis económica mundial.

A la luz de esos datos, el organismo internacional prevé un descenso de entre el 70% y el 75% en las llegadas internacionales para el 2020 en su conjunto, y de ser así, el turismo mundial habrá tenido una pérdida aproximada de 1,1 billones de dólares estadounidenses en ingresos provenientes sólo del turismo internacional. 

“Dicho desplome en el turismo como consecuencia de la pandemia podría resultar en una pérdida económica de 2 billones de dólares estadounidenses en el PIB mundial”, indicó la OMT.

Por su parte, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) analizó tres diferentes escenarios relacionados con la duración de las medidas de control, a partir de los cuales proyectó que el sector turístico mundial podría finalmente perder hasta 3,3 billones de dólares a causa de la pandemia.

El primer escenario preveía, en el mejor de los casos, que con una paralización del sector de sólo cuatro meses, el turismo perdería 1,2 billones de dólares, o el 1,5% del producto interno bruto mundial (PIB).

En caso de que la interrupción del turismo internacional durara ocho meses -como resultó por ejemplo en Argentina-, las pérdidas alcanzarían los 2,2 billones de dólares, equivalente al 2,8% del PIB mundial, una estimación que está en línea con la que ha proyectado la OMT.

El escenario más pesimista -que podría alcanzarse a raíz de nuevos cierres a causa de los rebrotes en varios países del mundo- se basa en un receso de 12 meses en el turismo internacional, lo que entonces costaría alrededor de 3,3 billones de dólares o el 4,2% del PIB mundial.

Asimismo, la UNCTAD estima que, por cada millón de dólares perdido en ingresos por turismo internacional, el ingreso nacional de un país podría caer hasta en 3 millones de dólares y los efectos sobre el empleo podrían ser dramáticos.

 

Argentina

En Argentina, el turismo es tan relevante como en el resto del mundo, ya que aporta 10% del PIB nacional y 9,4% del empleo total, mientras que el gasto de turistas extranjeros representa 6,4% de las exportaciones totales, en línea con lo que ocurre en promedio a nivel global, según estimaciones del World Travel & Tourism Council (WTTC) para 2018. 

En 2019, en tanto, la actividad contribuyó con 6% del PBI, 5.200 millones de dólares en ingresos de divisas, lo que ubicó al turismo en el cuarto escaño como complejo exportador después de los sectores oleaginoso, cerealero y automotriz y, además, generó empleo a 1,2 millones de personas, de acuerdo con las cifras difundidas por el ex ministro y secretario de Turismo de la Nación hasta 2019, Gustavo Santos en su portal web.

La última temporada de verano (2019-2020) tuvo un balance récord de casi 32 millones de personas, entre turistas y excursionistas (que se movilizan por el día), que eligieron vacacionar en el país, lo que significó un crecimiento del 6,9% respecto del año anterior, con ingresos que alcanzaron los 237.500 millones de pesos, 60,5% más que en igual temporada de 2018-2019, que se reduce al 5% cuando se quita el efecto de la inflación acumulada en un año, de acuerdo con los datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Todo aquello hacía prever, al igual que en el resto del mundo, una actividad creciente durante 2020. Sin embargo, con el decreto del Aislamiento Social, Preventivo y Obligatorio (ASPO) de marzo pasado todo cambió.

 

Los más golpeados

Se calcula que las compañías aéreas del mundo habrán sufrido una pérdida global de 118 mil millones de dólares en 2020 a causa de las restricciones dispuestas por la pandemia, según la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA).

En base a esas proyecciones, se estima que en 2021 las pérdidas rondarán los 38,7 mil millones de dólares, ya que esperan que la mejora recién se comience a ver a partir del segundo semestre, toda vez que la vacuna haya sido efectiva y haya inmunizado a gran parte de la población.

“Esta crisis es devastadora e implacable. Las aerolíneas han reducido los costos en un 45,8%, pero los ingresos han bajado un 60,9%. El resultado es que las aerolíneas perderán 66 dólares por cada pasajero transportado este año (2020) para una pérdida neta total de 118,5 mil millones”, explicó Alexandre de Juniac, director General y CEO de IATA. 

“Los libros de historia registrarán al 2020 como el peor año financiero de la industria, sin excepción. Las aerolíneas recortaron los gastos en un promedio de mil millones de dólares al día y aún así acumularán pérdidas sin precedentes. Si no fuera por los 173 mil millones de dólares de apoyo de los gobiernos, habríamos visto quiebras a gran escala”, agregó de Juniac.

Previo al cierre del año, IATA estimó que el número de pasajeros iba a caer a 1,8 mil millones (60,5% menos que los 4,5 mil millones de pasajeros que volaron en 2019).

En tanto, Aerolíneas Argentinas enfrentará pérdidas estimadas en 900 millones de dólares correspondientes al 2020. La crisis de la línea de bandera no es nueva, ni puede endilgar completamente a la pandemia, aunque sí es menester considerar que la coyuntura agravó los números rojos que datan de cuando se acumularon problemas financieros. La constante devaluación del peso, la inflación y el alto costo de aviones y combustibles ya eran apremiantes antes de marzo del año pasado.

Otro de los sectores afectados fuertemente es el de la hotelería. En Argentina, la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica (FEHGRA) informó que la contracción del sector hotelero y gastronómico fue en septiembre pasado ocho veces mayor que la del promedio de la economía (11,6% de acuerdo a los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec)).

“El segmento hotelero registra al mes de septiembre una caída de ocupación del 96% en relación con el año pasado, es decir, que prácticamente la totalidad de los establecimientos se encuentra vacíos desde marzo. Por su parte, el segmento gastronómico registra una caída de actividad del 65%”, reportó la FEHGRA: “Las estadísticas de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) dan cuenta de que la tasa de desaparición de empresas del sector hotelero y gastronómico es del doble que en el promedio de la economía”.

Vale tener en cuenta que la Hotelería y la Gastronomía argentina representan el 3% del Valor Bruto de Producción (VBP) del país, según datos del 2019 de la Consultora Invecq, en base a cifras del Indec y el Ministerio de Trabajo.

Ambos rubros “crecieron más que la economía en su conjunto en los últimos 15 años. Son el segundo sector en importancia medido por el derrame en el resto de la economía”, aseguran.

 

Ayuda estatal

Luego de que el Gobierno nacional decretara el ASPO, a fines de marzo pasado, el Ministerio de Turismo y Deportes (Minturdep) y las cámaras privadas del sector comenzaron a trabajar en distintas medidas para atemperar el cimbronazo que la situación iba finalmente a generar en diversos sectores de la actividad.

Así, el Minturdep puso en marcha a principios de mayo el Plan de Auxilio, Capacitación e Infraestructura para el Turismo (Pacit) que, con una inversión de 4.500 millones de pesos, pretendía preparar al sector con miras a que se convierta en uno de los motores de recuperación y reactivación económica. El Plan incluye 3 fondos:

El Fondo de Auxilio y Capacitación Turística (FACT), con beneficios por 3.000 millones de pesos para que 2.500 micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) pudieran solventar gastos, proteger los empleos y capacitar los trabajadores a través de la entrega de un sueldo mínimo, vital y móvil por empleado/a, por mes, durante seis meses.

El Fondo de Auxilio para Prestadores Turísticos (APTur), con aportes por 300 millones de pesos para apoyar a 6.500 prestadores de actividades turísticas complementarias, como guías y agentes de viajes.

El Plan 50 Destinos que contempla obras de infraestructura turística en las provincias por un monto de 1.200 millones de pesos.

El Gobierno nacional también activó el Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP), el Programa de Preventa (con el que el Estado destinaba 15 mil millones de pesos a la entrega de un crédito equivalente al 50% de las compras realizadas en Turismo para gastos de consumo en el sector durante 2021) y el Fondo de Promoción Turística, entre otras ayudas que, en total, representaron una inversión pública que llegó a los 60 mil millones de pesos.

De acuerdo a los datos aportados por la Secretaría de Promoción Turística, el 78% del total de los ATP otorgados por el Estado fueron dirigidos a esta actividad con los que se beneficiaron 35.000 empresas, con impacto en 211.000 trabajadores.