CALIDAD DE VIDA

Las estrategias de adolescentes para sobrevivir en pandemia

Por el distanciamiento físico, chicos y chicas se vieron obligados a establecer vínculos virtuales. En el contexto de encierro la población joven vio afectada su salud mental. Por Laura Giubergia

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2 ilustra 1 redaccion mayo septiembre 22 Pito Campos
Laura Giubergia Laura Giubergia 05-09-2022

Ilustración Daniel Pito Campos

 

El dato de que Argentina figura entre los países en los que más aumentó la depresión y la ansiedad se corrobora con otra variable, detectada a nivel mundial, que fortalece la preocupación: desde el brote de Covid, estos signos se potenciaron entre los adolescentes. Jóvenes que recién se asoman a la vida y ya muestran fuertes síntomas de depresión, ansiedad y miedos.

Un informe de Unicef destaca que, según sus edades y sus contextos, los más pequeños desplegaron diferentes estrategias durante las restricciones más estrictas que los privaron de sus vínculos afectivos más cercanos. 

“Las niñas y los niños de entre 3 y 12 años desplegaron una gran capacidad lúdica y creativa. Los diversos juegos les posibilitaron construir escenas, situaciones y encontrar formas de expresión y de comunicación que les permitieron hacer frente al distanciamiento físico de sus vínculos afectivos”, destaca el informe de Unicef, y asegura que la capacidad de jugar les permitió elaborar y simbolizar lo incierto, más allá de las desigualdades. 

Entre las y los adolescentes, en tanto, la percepción sobre la pandemia y las medidas de distanciamiento fueron siempre negativas: el 75 por ciento de los encuestados por Unicef señaló que les había afectado no poder concurrir a espacios recreativos y deportivos. Casi la mitad, en tanto, mencionó el uso de pantallas y redes sociales como medio de socialización. 

Asimismo, sobre la salud mental de niñas, niños y adolescentes, el informe señala que todos dan cuenta de la diversidad de emociones que le generó la pandemia. “En todas y todos se registra la implementación de estrategias de elaboración y simbolización de los malestares y afectaciones. Con la prolongación de la pandemia se notó un creciente agotamiento de esta capacidad de adaptación y aparecieron dificultades para procesar simbólicamente lo que ocurrió. Para esta elaboración y tramitación es vital la mediación de las y los adultos”, apunta. 

 

El impacto en adolescentes

En la misma línea, un informe de la Cruz Roja Internacional detectó que más de la mitad de los adolescentes argentinos (53 por ciento) vio afectado su bienestar emocional desde el comienzo de la pandemia. "A dos años del avance del coronavirus en el país, las principales huellas son cansancio, mal humor y falta de concentración", fue una de las principales conclusiones.

En ese punto, el informe resaltó: "El impacto en chicos, chicas y juventudes pudo estar asociado a un proceso acumulativo de estrés, cansancio y/o agotamiento a partir de los cambios que tuvieron que enfrentar. El desarrollo de la pandemia impactó en diversas cuestiones, como la regularidad escolar, el esparcimiento o actividades de socialización y la forma en la que se relacionan con familiares, personas adultas y amistades".

La emergencia sanitaria que tuvo en vilo al mundo profundizó el impacto de la depresión, la ansiedad y las preocupaciones en las poblaciones más jóvenes. 

 

Esta nota se enmarca en la Agenda Pública “Razones que constituyen la Calidad de Vida”. 
 

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Redacción Mayo

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