MALENA POZZOBÓN

“Cursé la facultad como una más y si no sabía me ponían un 2”

A los 25 años, la periodista cordobesa que tiene síndrome de down y se recibió en la universidad sin adaptación curricular, asegura que fue clave que le dieran la oportunidad y, sobre todo, que la trataran sin diferencias. Por Cris Aizpeolea

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20-03-2023

“Me recibí de periodista durante la pandemia. Rendí la última materia online y no sabés el grito que pegué”, se ríe Malena Pozzobón, recordando ese día en el que, tal vez no sabía, se convirtió en la primera estudiante universitaria cordobesa con síndrome de down en acceder al título de grado sin adaptación curricular.

Malena se ríe fuerte, es una persona expresiva. No sólo es muy locuaz, ella habla con las manos, se ríe con los ojos, contagia entusiasmo. Estamos en un bar con un par de limonadas sobre la mesa porque nos citamos a la siesta, “Me gusta el alcohol, me encanta salir. Y me encanta la joda”, suelta la carcajada, esta vez con la picardía de quien se acuerda de algo.

Malena tiene 25 años y se recibió como técnica superior en periodismo en el Colegio Universitario de Córdoba (CUP), donde ahora está cursando la licenciatura. Dice que es un desafío y un esfuerzo, que disfruta las clases, que tiene muchos amigos que son como hermanos y que le fascina estudiar. Ese verbo usa: fascinar. 

“Hice el curso de ingreso, lo aprobé y entré. El CUP es como mi hogar. La energía que tiene ese lugar es soñada. Esos pasillos, esas aulas, encontrarme con mis compañeros, es algo que me encanta. Me fascina estudiar”, destaca.

“Fui muy estudiosa. Soy muy estudiosa -se corrige-. Te puedo decir que hice la carrera como una más, absolutamente tal cual. A rajatabla. Y si me tenían que poner un 2 porque no sabía, me ponían un 2”.

Amor por el periodismo

Malena es una persona conocida en Córdoba. Está en la televisión desde agosto de 2018, cuando junto con la periodista Flavia Irós debutaron con Qué ves cuando me ves (recordalo acá). 

El espacio nació para mostrar el detrás de escena de la discapacidad, y fue primero  un segmento en el noticiero de El Doce, luego un ciclo semanal y ahora va por la pantalla de Telefe Córdoba, también en horario central (los miércoles a las 21.15). 

Además, Malena hace contenidos de diversidad para radio Cadena 3, es modelo, actriz, profesora de danzas y community manager. Recientemente fue incluida en la serie Mujeres Destacadas, un podcast que narra la escritora Cristina Loza.

Ante todo, Malena es periodista y adora su trabajo. “Amo el periodismo. El periodismo llegó a mí en un momento muy difícil. Fue como un jaque mate”, asegura. 

Y agrega, con toda seriedad: “Yo tengo síndrome de down y cuando me enteré no me gustó para nada. Yo no lo quería aceptar. Tenía mucha bronca, me preguntaba por qué a mí. Estaba en el secundario y tuve una crisis bastante fuerte. Fue entonces cuando apareció el periodismo”.

“Yo quería seguir estudiando y formándome, pero no sabía muy bien qué. Me gustaba el turismo, la cocina, el diseño de interiores. Quería ser actriz, bailarina, modelo. Teníamos una materia de orientación, y un día, a la salida del colegio me entregaron un folleto del CUP invitando a una jornada de puertas abiertas. Fui y me enamoré. Volví a mi casa y le dije a mi mamá: esto es lo que voy a estudiar. Voy a ser periodista”.

Malena es de barrio General Paz, hizo la educación inicial en el Jardín Diente de Leche (“un jardín común, divino”) y cursó la primaria y la secundaria en las Hermanas Esclavas del Corazón de Jesús, otro lugar que siente como propio y sobre el que solo tiene palabras de agradecimiento. “Ahí están mis hermanos de la vida. Yo siempre fui una más”, asegura.

“Me sentaba adelante y siempre buscaba un motivo para salir del aula: a buscar un mapa, a buscar la escuadra, al baño, cualquier cosa con tal de salir -se ríe-. Me enseñaron muchísimo, aprendí todo, y si me las mandaba, también me ponían amonestaciones. Hicimos muy lindos viajes con la escuela. Y muchos amigos”, relata.

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Malena Pozzobón y sus compañeros en el Colegio Universitario de Córdoba.

Especiales son las pizzas

En cuanto a la crisis de aceptación que refiere, Malena cuenta que fue su familia, su escuela, sus amigos, sus docentes, las maestras particulares y Flavia Irós, entre otra gente querida, quienes la ayudaron a salir. 

“Me hicieron entender que yo soy única, que tengo mis días malos y mis días buenos. Yo tenía una imagen muy negativa del síndrome de down, pero no me ha impedido nada. Yo puedo necesitar un poco más de tiempo o hacerlo a mi ritmo, pero los límites están hechos para romperlos. Se los debo a ellos y a los que me dieron la oportunidad”, destaca.

“Esta sociedad rotula y etiqueta, y muchas veces una misma también se encasilla. Yo me veo a mí misma como una mujer empoderada, luchadora, que sabe lo que quiere. Tengo mi autoestima por las nubes. Nada de persona especial. ¡Especiales son las pizzas!”, se ríe, igual de fuerte que al principio de la conversación.

Salimos a la vereda y la gente la reconoce. Ella devuelve los saludos con una sonrisa. Nos hacemos una selfie y pide permiso para subir la foto a las redes. 

Dice que quiere ser independiente y viajar sola al exterior, que le gustaría ser periodista de espectáculos, que también le encantaría actuar más y que su sueño es trabajar con Adrián Suar y levantar un Martín Fierro. Tomo nota.

Incluir y educar, la misma cosa

La acompaño hasta su casa y nos abre la puerta Ivana Zicovich, su mamá, que es arquitecta, igual que Guillermo, su esposo. La familia se completa con Renata, de 15 (“como todas las hermanas, a veces nos queremos y a veces nos queremos matar”, confía Malena, riéndose, claro). 

Charlamos un ratito, el tiempo justo para cruzar un saludo y una breve reflexión sobre la educación y la inclusión.

“Me acuerdo cuando fui al jardín Diente de Leche a preguntar si aceptarían a mi hija, y la primera sorprendida fui yo, porque me miraron con asombro y me preguntaron por qué razón no podría ir. Era otra época, pero ahí aprendí que muchas veces el límite lo ponemos nosotros mismos”, asume Ivana.

“En la primaria y la secundaria el proceso fue muy bueno. Male no podría haber ido a la universidad si no hubiera existido antes un jardincito como Diente de Leche y una escuela como Las Esclavas. El CUP también tuvo una postura abierta. Male hizo en cinco años la tecnicatura superior, que es de tres. Y ahora está haciendo la licenciatura, dividiendo cada año en dos, pero con la misma currícula que sus compañeros”, concluye la feliz y orgullosa mamá. La historia continuará.

PARA VER

Diversidad, Qué ves cuando me ves. Historias de vida, coberturas y novedades. Conducen Malena Pozzobón y Flavia Irós. Los miércoles, a las 21.15 hs, por Telefe Córdoba.


 

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Redacción Mayo

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