BUENOS AIRES

Descendientes de las 40 familias fundadoras resguardan las tradiciones en Pigüé

La ciudad es una de las colonias francesas más grandes del país. Al trabajo de la Sociedad y la Alianza Francesa, se le sumó hace un tiempo la Amícale de intercambios y la Cofradía de los caballeros de la Omelette Gigante
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04-09-2020
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El origen, las tradiciones y la cultura de los primeros pobladores de esta ciudad ubicada al suroeste de Buenos Aires se mantienen vivos gracias al trabajo de sus descendientes. 

El 4 de diciembre de 1884, 40 familias de la región francesa de Aveyron comenzaron a escribir la historia de Pigüé. Siete años después, aquellos inmigrantes decidieron unirse y crearon en 1891 la Sociedad Francesa de Socorros Mutuos “La Fraternelle”, mientras que en 1946, apostaron institucionalmente a fortalecer la enseñanza del idioma a través de la Alianza Francesa.

A estas instituciones se les sumó en el 2001 la Amícale de intercambios Pigué, que nació para “fortalecer las raíces a través de proyectos sociales y culturales”. “Integra nuestra comisión Eva Olga Perez Issaly la nieta del cofundador de la ciudad Francois Issaly. Ella resguarda todos los registros que tomó su abuelo de los primeros tiempos... es la historia viviente”, explicó Amalia Rodríguez, presidenta de la institución. 

Sin dudas, el gran logro de la Amícale tiene que ver con la incorporación del idioma francés en la currícula escolar. “Fue muy importante, porque todas las escuelas primarias incluyeron la enseñanza del francés en 4°, 5° y 6° grado desde el 2006. Actualmente, realizamos acciones para promover el conocimiento de la gastronomía típica entre los alumnos”, indicó Rodríguez.

Ese es otro de los ejes sobre los que trabaja la Amícale. Junto al INTA, llevan adelante Comidas Piguenses, un proyecto de recuperación de la gastronomía tradicional aveyronesa. A través de videos que difunden por las redes sociales, los mismos habitantes comparten recetas típicas que “nos llegan de la época de la fundación de la ciudad. Es muy interesante, porque significa la puesta en común de las recetas heredadas de nuestros antepasados. Es también es una experiencia que despierta muchos recuerdos familiares”.

Además, desde Amícale se especializaron en la preparación del Aligot. Una comida típica a base de papa, crema y queso tomme (este último se produce en la Escuela Secundaria Agraria y en una fábrica de quesos de la ciudad). Ofrecen talleres para enseñar el tradicional plato y promovieron que sea incluido en la carta de los restaurantes locales. Desde el 2008, realizan un encuentro anual con el Aligot como plato principal y participan en la fiesta del aniversario de la ciudad con un Aligot gratuito. 

Encuentro de inmigrantes 

Desde el 2015, la colectividad francesa, alemana, italiana y española, trabajan de manera conjunta para conmemorar el día del inmigrante. “La iniciativa surgió desde la Amícale, porque consideramos que la integración entre las colectividades es muy importante, ya que representa el Pigüe de hoy”, explicó Amalia Rodríguez.

El encuentro, que fue declarado de interés municipal, consiste en una cena donde una de las colectividades, que van rotando todos los años, ofrece sus comidas típicas en la entrada, plato principal y postre. “Lo hacemos al costo para difundir nuestras comidas y trabajar juntos”, sintetiza la presidenta de Amícale de intercambios Pigüé. 

El omelette gigante, símbolo de tradición 

Otra de las instituciones que trabaja para rescatar las costumbres francesas en la ciudad es la Cofradía Mundial de los Caballeros de la Omelette Gigante. Esta nació en Pigüé en 1999. Es la única en Latinoamérica y una de las 7 que existen a nivel mundial. Rescata una tradición de la localidad de Bessières por medio de la que se despedía con un gran omelette a los jóvenes que partían a la guerra o al servicio militar.

La integran 80 personas, dentro de las que se encuentran los presidentes de las sociedades española, francesa, italiana y del centro criollo el Pegual. También está conformada por representantes de instituciones locales como el intendente y el jefe de bomberos.

Los caballeros se rigen por un estatuto que dispone, entre otras cosas, que el omelette debe ofrecerse de manera gratuita, que la sartén debe medir 4,30m de diámetro y que deben presentarse ataviados con sus sombreros de 80 cm, camisa, saco blanco y corbata amarilla. Además, establece que la cofradía debe multiplicar los intercambios culturales y desarrollar la francofonía. 

Desde hace dos décadas, el primer domingo de diciembre los caballeros ponen a prueba sus dotes culinarios en la fiesta donde se celebra el aniversario de Pigüe. 

El gran festejo comienza por la mañana en el parque municipal Fortunato Chiaparra con medialunas y chocolate para los asistentes. Alrededor de las 11, comienza el desfile de los 80 cofrades hacia la sartén, portando banderas y estandartes de las cofradías a nivel mundial. En paralelo se realiza una exposición comercial y a la noche el cierre con espectáculos. 

José Besada, primer Gran Maestro de la cofradía y presidente de la Sociedad española de Pigüé, explica que “se sirven alrededor de 7.500 porciones. El año pasado llevó 20.000 huevos, 100 kg de jamón cocido, 6 kg de perejil, 8 de cebollita de verdeo, ciboulette, 30 litros de aceite y se cocinó con 1000 kg de leña. Desde hace 3 años nos acompaña la Asociación Celíacos de Pigüé, junto a la que cocinamos en simultáneo un omelette de 1000 huevos, apto para celíacos. Para mí es un orgullo pertenecer a esta cofradía, ellos vinieron y nombraron a los cinco grandes maestros dentro de los que tengo el honor de estar. Además, representamos a Pigué no sólo en el país sino en el mundo. Llevar adelante todo esto anualmente, juntar los fondos, buscar donaciones, es un trabajo que realizamos con mucho cariño y responsabilidad”. 

El omelette gigante de Pigüé es una revalorización de tradiciones francesas que visibiliza y mantiene vivo el recuerdo de los orígenes de la ciudad y que también integra el presente con la participación de las fuerzas vivas locales.