Plata virtual

Impulsado por la pandemia, el uso de las billeteras digitales no para de crecer

En el mes de agosto se registró en Argentina un récord de 43,3 millones de usuarios de dinero electrónico. El dato representa un aumento del 14,2% en comparación con 2020, cuando esta herramienta comenzó a imponerse en forma masiva. Por Gabriel Tuñez
jueves, 21 de octubre de 2021 · 00:00

Ilustración Chelo Candia

 

Sólo durante agosto pasado las billeteras virtuales sumaron en Argentina 4,5 millones de clientes, un 11% más que en el mes anterior y el triple de la cantidad registrada un año antes, según un relevamiento privado. El documento resaltó el crecimiento continuo de estas herramientas de dinero electrónico, cuyo uso creció en forma preponderante como consecuencia de la pandemia de coronavirus y las restricciones a la movilidad que rigieron durante buena parte de 2020. A partir de esa situación las billeteras virtuales se instalaron como el instrumento con mayor crecimiento en usuarios y operaciones.

Si se toman en cuenta el uso de instrumentos como tarjetas físicas, la cantidad de usuarios de dinero electrónico totalizó en agosto un récord de 43,3 millones, un 14,2% más en comparación con 2020 y 22,6% en los primeros ocho meses de 2021. Casi un tercio de este total se registró desde la irrupción de la pandemia.

También fueron las nuevas posibilidades que brindan a sus usuarios las billeteras virtuales las que impulsaron el crecimiento, entre ellas solicitar y acceder a un préstamo bancario, una funcionalidad que superó, en promedio, los 150.000 pesos, explicó el gerente comercial de Red Link, Jorge Colombatti.

 

Nuevos hábitos

El constante impulso de los canales digitales se debió también a un sostenido y rápido proceso de aprendizaje, tanto por parte del cliente bancario como de las entidades, que mejoraron y ampliaron sus plataformas para responder a las necesidades de los usuarios. Por eso, a pesar de que los argentinos volvieron en su mayoría a una vida de casi total normalidad tras superar el período más duro de la pandemia, la tendencia en el uso de esas herramientas digitales se mantuvo en alto tanto como el nivel de las transacciones, que abarcan desde una simple consulta de saldos hasta las transferencias, solicitudes de crédito y operaciones de inversiones financieras.

Colombatti consideró que se  trata de un fenómeno que tiende a profundizarse ante la practicidad para llevar a cabo todas las transacciones monetarias y no monetarias cotidianas, sin necesidad de tener a mano pesos ni las tarjetas vinculadas con la cuenta bancaria.

Un factor más que incide positivamente en el uso de billeteras digitales son las campañas de promociones con descuentos y ofertas que impulsan las entidades como los comercios que adhieren al nuevo negocio.

Uno de los últimos informes acerca del Uso de Dinero Electrónico, que elaboró la Red Link, indicó que el 72% de los usuarios que accede a su cuenta bancaria por Internet, ya sea por medio home banking o de aplicaciones descargadas en su celular, utiliza una billetera virtual. El reporte destacó que la cantidad de usuarios fue en mayo pasado un 217,5% más que en el mismo mes de 2020, mientras que en el mismo período las transacciones tuvieron un incremento de 113,9%.

El crecimiento en el uso del dinero digital y la bancarización de la economía provocó un incremento en 2020 de la cantidad de tarjetas de débito bancario en circulación, con un aumento interanual de 17,7%: pasaron de 27 millones a fines de 2019 a un máximo histórico de 31,7 millones al cerrar el año pasado.

Por la pandemia, seis de cada diez nuevos clientes se inclinaron directamente al uso del dinero electrónico por medio de los canales digitales como home banking y el teléfono celular.

Todos los rubros, excepto la recarga de transporte debido a las restricciones a la movilidad durante gran parte de 2020, registraron tasas singulares de crecimiento de las transacciones, en particular las órdenes de extracción; débito inmediato, e-commerce y transferencias inmediatas.

También avanzó el uso de la tarjeta débito por parte de los titulares directos de cuentas bancarias a la vista, Home Banking, Mobile Home Banking, Link Celular, el Cajero Automático, y las transferencias inmediatas entre cuentas propias y a terceros, mantuvieron altos niveles de usuarios y transacciones.

 

Inclusión financiera

Por su parte, la unión del sector público y privado para fomentar el acceso al dinero digital también hicieron que 2020 fuera un año de fuerte inclusión financiera en la Argentina, impulsado esencialmente por las medidas de aislamiento y prevención relacionadas con el coronavirus.

La conjunción de políticas públicas para paliar la emergencia social y económica por la pandemia, como los programas de la Asistencia al Trabajo y la Producción (ATP) y el Ingreso Familiar de Emergencia (IFE), más las necesidades de utilizar formas de pago a distancia, forzaron a un cambio muy disruptivo en el uso de mecanismos digitales de manejo del dinero.

Cerca de 4,8 millones de argentinos abrieron una cuenta bancaria durante el segundo trimestre del año para poder acceder, en su mayoría, al IFE o al ATP, lo cual superó ampliamente lo que había ocurrido en los últimos años en materia de apertura de cajas de ahorro, según el Informe de Inclusión Financiera del primer semestre de 2020 del BCRA.

También se sumó el comienzo de la aplicación de Pagos por Transferencia -una iniciativa para integrar a bancos tradicionales y fintech en los pagos con códigos QR que coordina el Banco Central (BCRA)- y la unión de más de 30 bancos públicos, privados y cooperativos en el lanzamiento de la billetera digital MODO, entre otros hitos del año.

El comercio de cercanía también aceleró su vinculación con la digitalización durante los meses de confinamiento ante la necesidad de los negocios, en particular los más chicos, de poder vender y cobrar sin contacto, con locales vacíos y persianas apenas entreabiertas.

La consultora Trendsity resaltó que el 74 % de los argentinos tuvo una valoración positiva de este accionar de los comercios y emprendimientos locales o de cercanía, inclusive por sobre otro tipo de negocios y las grandes cadenas comerciales.

Las billeteras se transformaron rápido en la solución ideal para el pequeño comercio, en particular para los de alta recurrencia como los take away de comida, bares, verdulerías, almacenes y dietéticas, rubros en los que uno compra varias veces y habitualmente por pequeños montos.

Los beneficios para los pequeños comercios se evidencian en las tasas más bajas y la posibilidad de obtener el dinero en forma inmediata. A eso se le agregan los beneficios de marketing y fidelización, que son decisivos para el sector. Según este esquema, el comercio paga un abono por el servicio que, a cambio, genera el aumento de compradores y un mayor volumen de ventas.

 

Para todos los gustos

Las billeteras digitales también irrumpieron con toda una oferta de productos y servicios que permitió atender las demandas de los consumidores y comerciantes. Así, los links de pago, pagos con QR, envíos de dinero, pagos por WhatsApp y otras opciones digitales surgieron fuerte a partir de la existencia de unas 30 billeteras digitales, según la Cámara Argentina de Fintech, que destacó que cada persona tiene al menos dos billeteras digitales.

Se suma este dato que, según el Banco Central, hay por lo menos 14 millones de CVU (Clave Virtual Uniforme), el equivalente al tradicional CBU del sistema bancario tradicional, pero que le permite a los usuarios, estén o no bancarizados, enviar y recibir dinero entre distintas herramientas de pago del mundo fintech, especialmente las billeteras digitales.

A este panorama se agrega que distintas fintech ofrecen a los consumidores la posibilidad de tener financiamiento sin pasar por los bancos. Esta modalidad, presente en distintos países, se focaliza en el mercado de financiamiento llamado BNPL (Buy now, pay later, en inglés, o Compra ahora, paga después).

Wibond, Mercado Crédito y Ualá son alguna de las fintech que sobresalen en el mercado local, al que seducen con un acceso simple al crédito sin interés o tasas más flexibles que los bancos y con muchos menos requisitos.

En el caso de Wibond, instalada en Córdoba, ofrece al consumidor la posibilidad de pagar sus compras en cuotas y sin necesidad de ser cliente bancario ni contar con tarjetas de crédito y débito. Otra opción para financiar consumos sin bancos es Mercado Crédito, que pueden utilizar los compradores de Mercado Libre y Mercado Pago, y funciona como un crédito online para comprar en hasta 12 cuotas sin usar tarjeta de crédito. 

Ualá, por su parte, apunta a beneficiar a clientes no bancarizados con un servicio llamado "cuotificación", que permite pagar en cuotas consumos hechos en comercios físicos u online como así también facturas de servicios.

 

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