Panorama agropecuario

Crece la demanda de Carbono Neutro en productos agropecuarios

Con una inversión de 10 millones de pesos, 25 frigoríficos argentinos firmaron un convenio para achicar huella de carbono, responsable del calentamiento global. En Brasil lanzan la marca “Carnes Carbono Neutro”. Europa y Estados Unidos pagan importantes precios diferenciales. Por Alejandro Cuellar
viernes, 29 de octubre de 2021 · 00:00

La temática sobre la Huella Ambiental surge como consecuencia de la preocupación de la humanidad sobre el cambio climático, fenómeno que afecta a todos los países, producto de la acumulación de gases de efecto invernadero sobre la superficie de la Tierra. 

Tal como explica Rodolfo Bongiovani, coordinador de la Plataforma de Huellas Ambientales del Inta, “los rayos que entran desde la atmósfera producen un efecto rebote; cuando quieren salir despedidos no pueden porque chocan con la capa de gases de efecto invernadero y, en consecuencia, vuelven hacia la superficie terrestre aumentando la temperatura sobre la faz de la Tierra”. 

“El conjunto de gases de efecto invernadero componen la huella de carbono, o la cantidad de dióxido de carbono emitido”, resume.

El impacto de al menos tres gases producen aumentos de la temperatura por encima de los valores normales: Dióxido de carbono, metano y óxido nitroso. Las fuentes emisoras son la quema de combustibles fósiles, cambios en el uso del suelo, agricultura, ganadería, entre otras.

“Si lo vemos en el contexto global la huella total de la humanidad, es de 50 gigas/tonelada de dióxido de carbono equivalente. El agro es responsable del 18,4% del total. Dentro de ese porcentaje, la ganadería bovina o rumiantes son responsables del 50% ya que emiten gas metano. En Argentina la huella del agro es el 37% y la mitad corresponde a la ganadería.  Sin embargo, la principal causa del calentamiento global es la energía fósil”, agregó Bongiovani.

 

Nuestra cuotaparte

Hay una relación directa entre el crecimiento demográfico y su demanda por combustibles fósiles aumentando significativamente la huella de carbono. China y su programa de reducción de la natalidad procurando además minimizar las emisiones de gases, es un caso testigo.

“Cada persona emite 5 toneladas de dióxido de carbono equivalente, por año. Si hablamos de una dieta de carne bovina, la huella de dióxido de carbono es de 99 kg por cada kilo de carne. Si el consumo fuera de 1 kilo de carne por día, la emisión humana diaria sería 99 kg de dióxido de carbono equivalente. Esta tendencia debería revertirse mediante cambios en las formas de producir los alimentos con más eficiencia o, eventualmente, ensayar cambios en la dieta, ajustando el consumo de carne según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que sugiere unos 60 gramos diarios por persona”, opinó el especialista.

En la actualidad, los actores comprometidos en la problemática trabajan para alcanzar acuerdos entre la producción y la demanda con el objetivo de reducir en un tercio los gases de efecto invernadero.

“Un kilo de carne emite 99 kilos de dióxido de carbono, un kilo de proteína vegetal promedio exhala menos de 1 kilogramo. De modo que, si la mayoría produjeramos 1kg se podría achicar en dos tercios el calentamiento global”, dijo el ingeniero del Inta.

 

Preocupados y ocupados

En el segmento de la producción animal las experiencias comprueban que es posible la reducción de gases mediante sistemas eficientes posibilitando la caída del impacto ambiental por kilo producido. Hoy un lote de animales que se alimentan a campo producen más metano, en comparación, que con un Feedlot. 

“Se ha incorporado más tecnología como los inhibidores de metano que se mezclan en la dieta cotidiana del engorde a corral. En materia de cultivos, la dosis variable en fertilizantes es una interesante herramienta para reducir la huella. En algunos casos el efecto llega al 50%”, agregó el profesional.

El caso del frigorífico Logros es una muestra concreta sobre la preocupación del sector privado por el cambio climático.

“Logros solicitó una Declaración Ambiental de producto. Desde el Inta y el Inti lo impulsamos e implementamos en la compañía. Los resultados arrojaron un nivel promedio en comparación con experiencias en Brasil, Sudáfrica e Italia. Logros emite 28,5 kilos de dióxido de carbono por kilo de producto. Son muy eficientes en los ciclos de cría y recría y en el procesamiento de subproductos. La experiencia de Logros pronto se va a replicar en 25 empresas del grupo ABC,  miembro del Instituto de la Promoción de la Carne Vacuna que ya aprobó un presupuesto de 10 millones de pesos, para que el Inti/Inta comiencen las tareas”, comentó Bongiovani. 

 

Pagar más, con gusto

El Valor Agregado Ambiental es la demostración científica que determina que por detrás del producto hay información que evacúa la preocupación por la causa ambiental. Europa y EEUU requieren  información previa a las cadenas de producción ya que el 77% de los consumidores, sobre todo europeos,  está dispuestos a pagar un sobreprecio por esta condición.

 “En materia de precios, la influencia del Valor Agregado Ambiental es importante. En Argentina, el precio de 1 kg de bife de chorizo es de 10 dólares. En EEUU, esa misma unidad pero con el sello de carbono neutro dispara el valor a unos 80 dólares el kilo. En Brasil, mediante un acuerdo entre el sector público y el sector privado lanzaron la marca Carne Carbono Neutro. Secuestran carbono aplicando el sistema silvopastoril”, manifestó el Coordinador de Huellas Ambientales del Inta.

Un mercado dispuesto a pagar estos precios diferenciales ha transformado a la cuestión ambiental global en una nueva unidad de negocios.

 

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