LOS PERFILES DEL PODER ECONÓMICO

Altos negocios, con baja exposición: las mejores cartas de Oscar Andreani

Aunque ahora alejado del día a día, el empresario lleva décadas administrando el negocio clave de la logística lejos de los primeros planos mediáticos. El mapa de su expansión actual, impulsada por la distribución de vacunas y la explosión del comercio electrónico. Por Juan Pablo Carranza

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Ilustración Juan Dellacha

Oscar Andreani podría considerarse un emprendedor mucho antes de que la palabra se pusiera de moda. A mediados de los 60 junto a su padre en Casilda puso la semilla inicial de lo que seis décadas después se convertiría en uno de los  grupos logísticos más grandes del país. 

Hoy la empresa proyecta una inversión de más de 60 millones de dólares en el corto plazo, que es parte de una apuesta estratégica por 600 millones de dólares. Tiene sedes en todas las ciudades de más de 50 mil habitantes. Está instalada en Brasil desde hace dos décadas. Es una de las firmas que más crece en la Argentina a partir de la explosión del comercio electrónico. Y fue clave para la distribución de las vacunas contra el Covid-19 en todo el país. 

Oscar Andreani dosifica sus apariciones públicas. Su última entrevista televisiva fue hace cinco años para el diario La Nación. Además tiene una  escasa exposición mediática, a pesar de ser la cabeza de una de las 100 empresas más importantes de la Argentina.  

Su bajo perfil contrasta con el lugar que ocupa su firma en el tablero de toma de decisiones del país. Para dar una idea, en la década de los 90 intentó quedarse con la concesión del Correo Argentino que finalmente logró familia Macri. También compitió con Alfredo Yabrán, el empresario implicado en el asesinato del fotógrafo José Luis Cabezas, que por esos años era dueño de OCA.  

En la vereda de en frente, por fuera de los empresarios, Andreani tiene que negociar con el líder camionero Hugo Moyano. La paritaria y el convenio colectivo de una gran porción de sus empleados se encuadra bajo régimen. Mil camiones salen diariamente de sus sedes todos los días.

En más de una oportunidad ambos hablaron de que mantienen una buena relación. Y el empresario lo considera un “amigo”. 

El primer viaje

El 16 de febrero de 1964, Oscar Andreani dio arranque a su emprendimiento Fue en un camión Mercedes Benz 3500, “de los con trompita”, según contó con cariño en una de las pocas entrevistas que se le conocen. Su padre Umberto hizo el primer viaje de su empresa, Buenos Aires-Casilda. 

Había visto una oportunidad a partir de conectar un problema y una necesidad. Los camiones de la empresa familiar volvían vacíos a Santa Fe antes del fin de semana y las revistas de actualidad que llegaban generalmente el sábado.  Con una esquema de logística inversa podía llevarlas a Casilda uno o dos días antes que lo hiciera el distribuidor oficial desde Buenos Aires. El descubrimiento de esa ventaja tuvo una cuota de conocimiento del mercado y otra de casualidad, cuando unas vecinas se amontonaron a preguntarle por las revistas que traía para su familia como una primicia.

Rápido de reflejos entendió la oportunidad. Con menos de 30 años, arriesgó, dejó su trabajo seguro en el banco y montó su propia empresa de transporte. Fue hasta Editorial Atlántida para hacerse cargo de las publicaciones. Después de muchos rebotes lo logró. Recién en la temporada 1977-1978 obtuvo el contrato de la distribución en todo el país.

“Cambiamos la velocidad de los camiones partiendo de la idea de que un camión tenía el mismo motor que un micro y no había razón para que los camiones fueran a 60 kilómetros por hora y los micros a 100 km. Hicimos un mapa para determinar hasta dónde podíamos llegar en menos de 24 horas”, explicó Andreani sobre su primera estrategia de crecimiento.

Origen

Oscar Andreani nació el 24 de enero de 1943 en Casilda, una ciudad al sur de Santa Fe, en pleno corazón agroexportador de la Argentina. Asociada en sus primeros años a la producción de trigo y al desarrollo del campo, esta ciudad a 56 kilómetros de Rosario y 343 de Buenos Aires, es uno de los tantos ejemplos de progreso de la “pampa gringa”. Posiblemente este escenario haya marcado su visión emprendedora, así como también su herencia familiar.

Hijo de Umberto Andreani, descendiente de inmigrantes italianos, y de Aurelia Trebol. Oscar heredó el interés por el emprendedurismo que había caracterizado a su familia y, según cuentan quienes lo frecuentan, nunca perdió su amabilidad y el estilo que tienen quienes crecieron en el interior del país.  

Hay una escena que pinta este espíritu campechano, según le comentaron a Redacción MAYO Allegados al empresario. Hace menos de diez años, el grupo buscaba comprar una serie terrenos en Benavidez, provincia de Buenos Aires, para montar una plataforma industrial. Las negociaciones para conseguir una de las parcelas se estancaron.  Andreani  fue hasta la casa del chacarero dueño de las tierras que necesitaba para concretar su proyecto. Después de una charla larga que duró toda la tarde lo convenció de que le vendiera el predio y pasara a formar parte de la empresa. 

Hoy se trata del centro donde  funciona la planta de logística  más grande de América Latina con una inversión que alcanzará los 600 millones de dólares y tecnología de última generación y procesos automatizados. 

Crecimiento y relación 

El Grupo Logístico Andreani comparte mercado con Correo Argentino, Ocasa y Oca. Pero ¿cómo empezó a escalar la compañía antes del e- commerce?

A mediados de los 80 comenzó a trabajar con empresas farmacéuticas. La experiencia acumulada durante más de 30 años fue clave para que se hiciera cargo del almacenamiento, fraccionamiento y distribución de las vacunas durante la pandemia que requerían condiciones de refrigeración especiales. 

La logística del primer cargamento de 300 mil vacunas Sputnik V fue una donación de la empresa. Luego la firma ganó una licitación por 347,5 millones de pesos para hacerse cargo del proceso de 20 millones más de dosis, sin ser la oferta más barata. La adjudicación del contrato por parte del Gobierno nacional le valió la críticas de algunos sectores.

Hoy el sector médico representa el 25 por ciento de su facturación. Casi el mismo porcentaje del comercio electrónico.

Competencias

En 1997, el Gobierno de Carlos Menem privatizó el Correo Argentino. Andreani intentó quedárselo pero finalmente se lo adjudicaron al grupo Socma, propiedad de la familia Macri. 

En el 2000, Andreani intentó incursionar en el transporte de pasajeros. Frente a la crisis de la firma Chevalier, hizo una oferta concreta de 7 millones de pesos (dólares en ese entonces) para comprarla, manteniendo los puestos de trabajo. La propuesta no prosperó. 

Dos años más tarde, después de la crisis del 2001, el grupo Andreani desembarcó en San Pablo, Brasil. Lo había intentado en los 80 pero la falta de flexibilidad en la normativa laboral de ese país había desalentado la incursión. 

En 2017, en pleno gobierno de Cambiemos, dijo: “Al país lo veo muy bien encaminado. Cuando uno viaja al exterior, descubre que los inversores internacionales están mirando a la Argentina con mucho más cariño. Este año fue uno de transición. (...) Tenemos un gobierno que está haciendo las cosas bien pero que tiene cosas que ajustar”.

En los 90, Andreani compitió directamente contra dos poderosos empresarios, además del Grupo Macri también lo hizo contra Yabrán. OCA, que fuera una de las principales empresas del rubro hace 20 años, ahora está saliendo de un proceso de quiebra. Un detalle en medio de una causa complicada el gremio de Camioneros fue aceptado como acreedor de la empresa. 

Una fecha complicada

Es difícil encontrar momentos complicados en la vida personal de Andreani. Paradójicamente la fecha de su cumpleaños se convirtió en una suerte de carga. Recientemente, en su finca de San Pedro ocho ladrones entraron a su domicilio cuando se encontraba con su familia y sustrajeron joyas y dinero. La causa todavía está siendo investigada por la Justicia. 

Pero el episodio más traumático ocurrió hace 25 años. En 1997, Andreani festejó su cumpleaños en Pinamar. Fue uno de los eventos del verano. Allí estaban miembros del jet set, empresarios, artistas, políticos y periodistas, entre ellos José Luis Cabeza, con quien Andreani tenía una muy buena relación según relató.

Fue precisamente al salir de esa fiesta, ya en la madrugada  del 25 de enero de 1997, que Cabezas fue asesinado por los encargados de seguridad de Yabrán, quien había sido fotografiado por primera vez días antes por el reportero gráfico.

La investigación judicial terminó con 9 condenados por el asesinato. El exdueño de OCA, que por aquel momento se jactaba precisamente de que no se conocía su cara, terminó suicidándose de un escopetazo en la cara.  

A 20 años de aquel episodio en una entrevista para la revista Noticias dijo sobre Yabrán: “Un personaje un poco extraño, de esos que crecieron ayudados por el poder de turno o las instituciones del momento y se formó un complejo que desgraciadamente terminó mal. No podría decir nada más de su personalidad. Él usó un camino que no es correcto...”

Andreani fue en varias oportunidades a declarar en el juicio. Desde ese verano no vacaciona  más en Pinamar.

Herencia

En más de 60 años en el rubro debió a hacer frente a varias crisis. Y en más de una oportunidad recibió tentadoras ofertas para vender su empresa. Sin embargo, nunca aceptó. “No podemos vender nuestro apellido”, dice.

Con poco más de 81 está retirado de la función de CEO pero sigue involucrado en la toma decisiones.  Desde hace poco más de dos años ocupa ese lugar Carlos Cirimelo. Sus hijos continúan su legado dentro de la empresa.

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Redacción Mayo

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