PANORAMA AGROPECUARIO

La ola de calor impacta en el sector productivo con pérdidas de hasta US$ 2.930

El recorte de ingresos brutos por hectárea trepa al 10% en algunos cultivos. Por la sequía, no se trillarán 800.000 hectáreas de soja ni 227.000 de maíz, y se espera una caída en las exportaciones de 13 millones de toneladas. Justo cuando hacen falta dólares para el Fondo. Por Alejandro Cuellar

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Alejandro Cuellar Alejandro Cuellar 04-02-2022

El estrés hídrico de las últimas semanas produjo impactos severos en las cosechas de soja y de maíz. En el caso de la oleaginosa el recorte llegaría a 9 millones de toneladas y en el cereal, la caída de la producción se estima en 8 millones de toneladas.

Tranqueras adentro se intensificó la temperatura cuando se conocieron las cifras sobre las pérdidas ocasionadas por el fenómeno en el sector productivo que ya asciende a US$ 2.930 millones, a enero de 2022, según estimó la Bolsa de Comercio de Rosario.

Los últimos relevamientos a campo indican que el ingreso bruto total esperado por hectárea sembrada ha perdido un 7% en el caso de la soja y un 10% en el caso del maíz.

“En la estructura de costos totales se observa un aumento promedio de US$ 78 por cada hectárea sembrada con soja y de US$ 98 por cada hectárea sembrada con maíz. La diferencia obedece a tarifas logísticas y comerciales que se abonan al momento de levantar el grano, de acuerdo a los precios vigentes del momento”, explicaron técnicos de la BCR.

Los propietarios perdieron US$ 232 dólares por hectárea, entre soja de primera y de segunda. En el caso de maíces tempranos y tardíos, la cifra llega a 611 dólares por hectárea.

En el segmento de los arrendatarios las pérdidas también son importantes. Por ejemplo,en sojas tempranas, el recorte es de US$ 245 por hectárea. En este caso los ingresos no llegarán a cubrir los costos.

En el actual escenario, el costo de implantación cae dramáticamente por la falta de humedad. Según la Guía Estratégica para el Agro (GEA), no se trillarán 800.000 hectáreas de soja. En maíz no habrá recolección en una superficie de 227.200 hectáreas.

“La perspectiva sobre los cultivos de verano para esta campaña es bastante ambigua, no hay nada definido. En materia de lluvias, desde mediados de diciembre hasta fines de enero ha llovido un 50% de lo que precipitaba normalmente. Este recorte de humedad afectó los cultivos de primera, precoces y tempranos, particularmente en maíz de primera, que es el 30% de la producción y en sojas tempranas”, advirtió Carlos Ghida Daza, investigador del equipo económico del INTA Marcos Juárez.

“La lluvia ha sido muy dispar en el sudeste de Córdoba y en el centro de Santa Fe,  la descarga ha sido insuficiente respecto a otras zonas de la provincia de Buenos Aires cuyos cultivos, tienen buena cobertura hídrica. De este modo, la cobertura de las napas definirá el rendimiento de los cultivos”, agregó el investigador.

Todos secos

La seca y sus consecuencias se metieron en el debate sobre la falta de recursos que el país  necesitará disponer para hacer frente a los compromisos futuros. una vez terminada la negociación con el Fondo Monetario Internacional.

“El perjuicio sobre la economía argentina se estima en US$ 4.800 millones o el equivalente al 1% de su PBI potencial”, informaron economistas de la Bolsa de Comercio de Rosario.

En el mercado externo, las exportaciones de soja y maíz caerán en 13 millones de toneladas, lo que implicará una fuerte merma de recursos ya que dejarán de ingresar a las arcas del país unos US$ 2.665 millones. En este sentido, el Estado dejará de recaudar tributos por US$ 1.440 millones.

La proyección de una mala cosecha sudamericana viene impulsando subas máximas en siete meses. La caída en la producción brasilera sería uno de los motivos de las subas en Chicago.

“La mejora de precios no compensará la baja de los rendimientos, sobre todo, en las zonas marginales. De todas formas, una posibilidad es tomar los buenos precios esperados actuales en el mercado de opciones bursátiles, estilo ventas o PUT, que aseguren un piso alto en el caso de mejoras en la productividad con impacto hacia abajo en materia de precios”, consideró Guido Daza.

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Redacción Mayo

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