Romper el silencio

Cuando la casa es el lugar más inseguro para las mujeres

lunes, 15 de junio de 2020 · 12:41

Ilustración Juan Pablo Dellacha

Al menos 7 de cada 10 femicidios ocurren en la casa de la víctima. Casi la mitad de los casos registrados en 2020 ocurrieron durante la cuarentena. El aislamiento social preventivo y obligatorio dejó a muchas mujeres expuestas a la violencia de género más extrema. La importancia de contar con el Estado y de tejer redes para salir del aislamiento.

Mónica vive con el padre de sus hijos. Desde que se dictó la medida de cuarentena por Covid-19, Mónica tiembla. Su conviviente había sido violento con ella en varias oportunidades y estaba harta. Nunca se animó a denunciarlo. Unos días antes de la cuarentena, la mujer le había comunicado a su pareja que ya no quería continuar con su vínculo, se quería separar. Con tres niños a cargo, y sin la posibilidad de resguardarse en otra vivienda, la cuarentena la obligó a quedarse en casa junto a su agresor.

Quedarse en casa se convirtió en una trampa. Es que cerca de la mitad de los femicidios registrados en Argentina en lo que va de 2020 ocurrieron durante la cuarentena. Este dato resulta de relevancia si consideramos que la casa es el lugar más inseguro para las mujeres en situación de violencia. Desde el año 2015 la Corte Suprema de Justicia de la Nación elabora un Registro Nacional de Femicidios en base a las causas judiciales por muerte violenta de mujeres por razones de género.El último reporte publicado corresponde a 2019 y especifica que del total de 268 femicidios registrados ese año, el 73% de las víctimas directas de femicidio fueron asesinadas en sus viviendas. El 60% en sus propias casas y en un 13% en otras viviendas. Un 19% de los femicidios fueron cometidos en espacios públicos. Además, 10 víctimas fueron asesinadas en espacios categorizados como “otros” en las que se consignaron lugares como hoteles alojamientos, comercios y descampados.

La medida de aislamiento social preventivo obligatorio significó el recrudecimiento de las situaciones de violencia en las que miles de mujeres ya se encontraban atrapadas. Primero, porque en los lugares más chicos es más difícil visibilizar este tipo de problemáticas, por temor a las represalias sociales: las relaciones de parentesco y cercanía entre víctimas y agresores acentúan el silencio.

Por otro lado, contar con un ingreso que garantice las condiciones económicas necesarias o poder recurrir a una red de personas de confianza para sostener una denuncia, se convierte prácticamente en un imposible en un contexto de crisis y de emergencia sanitaria como la actual. ¿Cómo denunciar y salir de casa? ¿Cómo sostener el hogar en medio de una pandemia que golpea los cuerpos, en sus aspectos materiales y simbólicos?

Mientras las mujeres intentan sortear los nudos propios del contexto de emergencia, los femicidios y los pedidos de ayuda, siguieron creciendo de manera alarmante.

Para ir al escenario en el que se implementó la cuarentena, retomando las estadísticas del año pasado, en la provincia de Córdoba por caso, una mujer fue asesinada cada 18 días en 2019. De acuerdo con el informe emitido por el Centro de Estudios y Proyectos Judiciales de esta provincia, el 70% de los hechos se produjeron en la vivienda de la víctima y muchas de ellas ya habían realizado alguna denuncia previa contra el agresor. De los 20 femicidios registrados, 6 de cada 10 fueron en localidades del interior provincial. Este es el escenario en el cual las mujeres se enfrentan a la cuarentena y el diagnóstico es similar para la mayoría de las provincias.

Los datos del Observatorio de Femicidios de la Casa del Encuentro coinciden con el escenario planteado: a nivel nacional el 71% de las mujeres asesinadas entre el 20 de marzo y el 14 de mayo de 2020 fueron asesinadas en sus casas. Una de cada cinco de estas mujeres había denunciado previamente al femicidia, y 67% de los agresores fueron parejas o ex parejas. Los femicidios prácticamente se duplicaron entre abril y mayo de 2020, con 24 casos registrados por mes. De acuerdo a los datos elaborados por el Observatorio Ahora que sí nos ven, de un total de 144 femicidios registrados en Argentina, al menos 63 – casi la mitad- se produjeron durante la cuarentena.

Redes que contienen

Las políticas públicas para abordar las violencias de género quedaron en el centro de la escena. Ante las dificultades para acceder a la Justicia y de poder salir a denunciar, las líneas habilitadas para pedir ayuda a nivel nacional se tornaron clave. A esto se sumó la intención del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad de fortalecer una red de promotores comunitarios en materia de género, una de las acciones centrales para poder llegar a cada rincón del país, que ha generado expectativas en los territorios.

La falta de conectividad y las dificultades socio culturales para identificar situaciones de violencia de género son algunos de los condimentos que dificultan el acceso a las líneas de emergencia implementadas por el Estado, en sus distintos niveles y el rol de promotores territoriales es clave para lograr sanjar estas distancias.

“Hoy en este contexto de aislamiento por Covid, más allá de las cifras que el Ministerio de la Mujer publique con respecto a denuncias y consultas por violencia machista, hay todo un espectro que queda afuera que es el interior”, explica Paula Vallejo Bittar, presidenta de la Asociación Civil Con Voz y señala que todavía “hay muchas mujeres que ni siquiera pueden acceder a eso, por recursos económicos o tecnológicos, y que siguen estando en un grado alto de vulnerabilidad”.

Desde hace 30 años la Asociación Civil Con Voz trabaja en la provincia de Córdoba en el abordaje de la violencia machista y en la sobrevivencia de abusos, con mujeres, niñas y adolescentes, mucho antes de que el Estado habilitase organismos para el desarrollo de políticas públicas para abordar género y violencias.

Este aislamiento está generando nuevas modalidades de ejercer los distintos tipos de violencias, sobre estas mujeres que no están pudiendo acceder a los canales oficiales. Hay un montón de micromachismos, las tareas asignadas a la mujer, lo que debería hacer con los hijos, lo que espera el compañero que la mujer haga. Muchas veces en una situación ‘normal’ no se visibiliza, pero en el aislamiento sí. Lo mismo para situaciones de violencia doméstica”, explicó Bittar.

Bittar señala que frente a este escenario, “la salida es crear redes, redes con otras mujeres, con la referente barrial, con un familiar, con una amiga, tener armado un plan de emergencia o de contingencia en caso de que sea necesario dejar la casa”. Frente a la violencia de género en aislamiento, las redes contienen.

 

Si sos víctima de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda, comunicate con la línea nacional y gratuita 144, que funciona los 365 días del año, las 24 horas. También podés enviar un mensaje con la palabra "hola" por Whatsapp +54 9 11 2771-6463.

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