CALIDAD DE VIDA

“Preocupación”, la afección que siente más de la mitad de la población argentina

El 53 por ciento de los consultados por Fundación Colsecor dijo sentirse preocupado todo o la mayor parte del tiempo. ¿Qué le quita el sueño a la gente? Por Laura Giubergia
1 ilustra 1 redaccion mayo septiembre 22 Pito Campos
05-09-2022
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Ilustración Daniel Pito Campos

 

Entre lo que fue, lo que aún es y lo que puede llegar a ser. Aunque la mayoría pretende que la pandemia ya sea sólo una anécdota, un mal recuerdo de un pasado tachado, aún es muy complicado poder precisar qué huella profunda nos dejó ese tiempo de confinamiento y miedo. Largos meses en los que la batalla entre el desánimo y el futuro se libró dentro de cuatro paredes, mientras el afuera olía a peligro, barbijos y distancia social. Distancia social, un oxímoron que se transformó en normal.

Hoy, la mitad de los argentinos dice estar preocupado. La última encuesta de Medición de Calidad de Vida en Pueblos y Ciudades de la Argentina que realiza la Fundación Colsecor reveló que el 53 por ciento de los argentinos dijo sentirse preocupado todo (18%) o la mayor parte del tiempo (35%), el mismo porcentaje que el registrado el año anterior aunque con variación en la frecuencia: 21% dijo sentirse preocupado todo el tiempo y 32% la mayor parte. En 2020, en tanto, el número fue apenas superior: 55% (el 21% se sintió solo todo el tiempo y 31% la mayor parte del tiempo). Esa preocupación se refleja en mayores porcentajes en la población de entre 25 y 39 años. 

Hay, a su vez, otros datos de la encuesta que llaman la atención: un 25 por ciento de los encuestados dijo sentirse solo todo o la mayor parte del tiempo, porcentual que muestra una disminución respecto del 30 por ciento que había respondido de igual manera dos años atrás. La soledad se percibe mayor entre los habitantes de ciudades de más de 100 mil personas. 

La tristeza es otro de los sentimientos negativos que sigue mostrando un porcentaje significativo, aunque menor que en 2020: mientras que entonces un 30 por ciento refirió tristeza todo o la mayor parte del tiempo, en 2022 esa respuesta coincidió en el 22 por ciento de los encuestados. En la población de entre 15 y 24 años, el porcentaje alcanzó un 35 por ciento. 

La fenomenal crisis de bolsillo. La inseguridad. La sombra del narcotráfico. Los dolorosos números de pobreza y desocupación. Y el fantasma del coronavirus, que abrió un abanico de temores en forma de enfermedades latentes, desconocidas, al acecho.

Las consultoras D'Alessio IROL y Berensztein realizaron un relevamiento sobre "Humor Social y Político Nacional" que arrojó que la inflación, la inseguridad y la incertidumbre por la falta de un rumbo económico claro terminan por encabezar el ranking de los problemas que le quitan el sueño a los argentinos.

Otro año con un aumento imparable de precios, con una calesita en la que los ministros de Economía se suben y se bajan de manera casi permanente, con un dólar que no deja de trepar a un ritmo asombroso. El estado de zozobra es permanente, y no deja tiempo ni lugar para repensar otras cuestiones que también deberían ser urgentes. Calidad educativa, soporte nutricional, planificación urbana, sistemas de conectividad y el cuidado del medio ambiente, son otras emergencias también latentes en Argentina que no logran perforar la agenda pública en medio de semejante descalabro económico. Pero no dejan de estar allí, en el inconsciente colectivo, en una forma de preocupación general latente. 

Semejante combo no es gratuito para la salud. Depresión y ansiedad, los más comunes. Uno de cada tres argentinos mayores de 18 años presentó un trastorno de salud mental en algún momento de su vida. Los más frecuentes fueron el episodio depresivo mayor, seguido por el abuso de sustancias y las fobias específicas, según reveló un estudio de la Universidad de Buenos Aires (UBA).

“Prácticamente una de cada tres personas en el transcurso de la vida sufre algún trastorno de salud mental. Proyectado a la edad de 75 años mediante cálculos probabilísticos el riesgo estimado es de 37,1%”, analizó el médico psiquiatra Alfredo H. Cía.

 

Cansancio pandémico

Para algunos estudiosos de la salud mental, el conjunto de sentires que se profundizaron durante la pandemia conforman un concepto llamado “cansancio pandémico”, y se compone de una “sumatoria de estreses”, según la psiquiatra Silvia Bentolila. 

Se trata, asimismo, de un fenómeno mundial diferente al cansancio común, ya que se produce por un estado de “hiperalerta” del organismo frente a condiciones de incertidumbre sostenidas. En este contexto, el dato más positivo de la encuesta de calidad de vida es que se redujeron los porcentajes de percepción de soledad, tristeza y depresión, aunque la preocupación sigue siendo muy alta. 

Esta nota se enmarca en la Agenda Pública “Razones que constituyen la Calidad de Vida”.