La Estación Astronómica de Bosque Alegre

“Testigo del universo”, el documental cordobés que rescata una joya de la astronomía mundial

La Estación Astronómica de Bosque Alegre (EABA) cumplió 80 años y con su telescopio “El Monstruo” permitió hallazgos de relevancia internacional. Una película revisa su magnífica historia. Por Cris Aizpeolea

La Estación Astronómica de Bosque Alegre
La Estación Astronómica de Bosque Alegre Redaccion Mayo

Todo empezó por lo difícil que era conciliar el sueño verano en Santiago del Estero con 40 grados de temperatura. En el pueblo de Loreto, para poder dormir mejor, la mamá maestra sacaba las cinco camas al patio y la idea funcionaba para todas, menos para la más pequeña de sus cuatro hijas, que se pasaba la noche mirando las estrellas. 

“A los 8 años, yo comencé a observar y a mirar el cielo. El motivo y la razón era porque en Santiago del Estero hacía mucho calor”, revela Miriani Pastoriza, astrónoma e investigadora de renombre internacional, en el documental Testigo del Universo que repasa la historia de la Estación Astronómica de Bosque Alegre (EABA), ubicada en las sierras cordobesas, a la altura de Falda de Carmen.

Pastoriza terminó siendo la primera licenciada en Astronomía de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y se le reconocen importantes observaciones con el espectrógrafo en Bosque Alegre, además del descubrimiento, junto con el profesor José Luis Sérsic, de una clase particular de galaxias capaces de generar estrellas en su núcleo. En 1978 cuando ambos publicaron el hallazgo lo llamaron “galaxias con núcleo peculiar”, pero el descubrimiento marcó un hito en la astronomía y el mundo científico las rebautizó con sus nombres, “Sérsic-Pastoriza”.

El precioso testimonio de Miriani, obtenido desde Brasil, donde reside hace 40 años, es una de las perlas del documental  (hay varias más) que condensa en 44 minutos los 80 años de vida de la institución. Está estructurado en seis capítulos.

Pastoriza era la única mujer de todo el equipo de astrónomos, por lo cual para poder subir a la montaña a observar las noches tuvieron que tramitar una autorización especial ante el Consejo Superior de la UNC. La maternidad fue otra cuestión a salvar ya que su hija nació mientras hacía la licenciatura, por lo que la beba se convirtió en una visita frecuente que quedaba arropada en la cocina. “Después, más adelante, la llevaba con sus amigas a 'la casa de la montaña', y son los recuerdos más lindos que tiene ella de esa época”, recuerda la investigadora.

Interesante perspectiva del documental, que es riguroso en la mención de los hallazgos científicos sin descuidar las circunstancias socioculturales en que se realizaban las investigaciones. Con idea y producción general de la periodista Patricia Jalil, es un trabajo conjunto de los Servicios de Radio y Televisión (SRT) de la UNC, EABA y del Observatorio Astronómico de Córdoba (OAC). Se estrenó en agosto 2022, en una función especial que concluyó con una plantada general de telescopios en la Ciudad Universitaria. Ahora está disponible para todo público a través del canal de YouTube de Canal 10.

 

Viaje a las estrellas

Como un yelmo gigante clavado en las sierras cordobesas, la cúpula plateada del observatorio se divisa desde el Camino de las Altas Cumbres. La cámara de Daro Almagro capta la maravilla de esta estación astronómica rodeada de naturaleza. El dron de Mar Ciavatta aporta la perspectiva cenital con sobriedad y belleza. 

Bajo la presidencia de Domingo Sarmiento, en 1871, con el objetivo de relevar los cielos del Hemisferio Sur, se creó el Observatorio Nacional argentino (el actual Observatorio Astronómico de Córdoba), pero con el correr de los años, la contaminación lumínica y la falta de espacio para instalar un telescopio mayor capaz de estudiar la composición química y la condición física de los cuerpos celestes, se empieza a buscar otro destino. 

Las entrevistas con el historiador Santiago Paolantonio y con los astrónomos Mercedes Gómez, David Merlo, Andrea Ahumada, Charly Donzelli y Diego García Lambas, resultan reveladoras de esa parte del proceso que, una vez instalado y calibrado “El Monstruo”, un telescopio gigante con un espejo de 1.54 metro de diámetro, convertirá Bosque Alegre una referencia internacional en la astrofísica estelar.

Un tal Reynolds, que era dueño de una estancia llamada Bosque Alegre, le propone al entonces director del Observatorio donar una fracción para ese emprendimiento: 14 hectáreas del cerro San Ignacio con un arroyo que tiene agua todo el año. “Se hizo todo el estudio de la transparencia atmosférica, de la estabilidad de temperaturas, el tema de los vientos, y se vio que era un excelente sitio. La estancia del señor Reynolds se llamaba Estancia Bosque Alegre, y se le asignó ese nombre”, recuerda el astrónomo David Merlo.

Abre en la montaña el 5 de julio de 1942 y logró obtener su primera imagen unos días después, el 17 de julio. Esa primera placa está visible para el público en el museo del Observatorio. El Catálogo de galaxias australes (1968), el descubrimiento de las estrellas variables de cúmulos globulares y las llamadas “Enanas blancas”, son algunos de los logros mundiales del observatorio.

Resultan conmovedoras por la pasión que transmiten los testimonios de Juan Clariá, profesor emérito, que grafica que durante dos décadas “estrujó al telescopio” de tantas observaciones que hizo; y de los técnicos Pablo Guzzo, Luis Tapia y Jorge Laborde, éste último ya jubilado, quien reconstruye cómo era eso de poner y sacar las placas para captar las exposiciones. “Con el amanecer, cuando empezaba un poquito a clarear, ya no se podía observar más. Pero no era cuestión de irse a dormir. ¡Había que ponerse a revelar las placas!”, cuenta. Hoy todo ese proceso se realiza con computadoras.

En este concierto de voces se destaca también Martín Leiva, astrónomo a cargo de la misión extensionista del Observatorio, en la que han sido orgullosos pioneros y que hoy se desarrolla con un equipo de guías y de estudiantes que organiza Román Vena Valdarenas. Desde hace décadas, la gente puede ir a recorrer Bosque Alegre y dedicarse un buen rato, con y sin instrumentos, a mirar lo que enseña el cielo. Siempre es buen momento aprender y disfrutar de tanta inmensidad. 

Este verano, en el cumpleaños 80 del Observatorio, las visitas están a full.

 

Testigo del Universo

44 minutos. Documental sobre los 80 años de la Estación Astrofísica de Bosque Alegre. . Idea y producción general de Patricia Jalil. Cámara de Daro Almagro. Dron, Mar Ciavatta. Entrevistas científicas de Victoria Rubinstein, también conductora junto a Fernanda González. Para ver, en el canal de YouTube de Canal 10.

 

Visitas guiadas

Diurnas: hasta el 7 de marzo, de 10.30 a 13 y de 15 a 18. Mayores, $500. Menores de 12 años y jubilados, $400 pesos. No es necesario hacer reservas. Paseo por las instalaciones, visita al gran telescopio para conocer su funcionamiento. 

Nocturnas: todos los viernes y sábados de enero y febrero, desde las 20. Cupo limitado a 30 personas. Reservas por mail a [email protected] Especificar qué noche y cuántas personas. Máximo, 6 lugares por solicitud. Entrada, $600. Menores de 12, $500. Los turnos se agotan rapidísimo. 

 

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Redacción Mayo

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