Interacciones

Redes: entre el activismo y los comentarios de odio

miércoles, 1 de julio de 2020 · 10:36

Twitter, Facebook e Instagram también pueden convertirse en espacios atravesados por las violencias contra las mujeres y disidencias. Los fundamentalismos se traducen en ataques a quienes proponen una mirada de mundo atravesada por el feminismo.

A partir del #NiUnaMenos, la lucha por la erradicación de la violencia de género alcanzó un nuevo grado de visibilidad social, amplificando su llegada a diversas poblaciones y territorios de Argentina. El efecto de red se tradujo incluso en movilizaciones y debates en toda la región latinoamericana.

“Actrices, políticas, actrices, empresarias, referentes sociales…mujeres, todas, bah… no vamos a levantar la voz? NOS ESTÁN MATANDO”. El tweet de la periodista Marcela Ojeda del 11 de mayo de 2015 se convirtió en el puntapié inicial de la masiva e histórica movilización del 3 de junio de aquel año, bajo la consigna #NiUnaMenos. La marcha, que se inició y se viralizó en las redes sociales, se replicó en más de 80 ciudades del país y fue noticia en los medios de todo el mundo. También dio inicio a una ola imparable de concientización sobre las luchas por los derechos de las mujeres, incluso de aquellas demandas históricas que venían llevando adelante las organizaciones de mujeres desde hacía décadas.

En esa línea, las redes sociales fueron también un canal importante para visibilizar y coordinar acciones de incidencia por el aborto legal. Según un reporte elaborado por Amnistía Internacional, “28% de las mujeres de todo el país participó del debate por la legalización del aborto en las redes sociales en 2018”. Además, “el 58% manifestó estar de acuerdo con la legalización del aborto”. En ese momento, los corazones verdes se viralizaron como símbolo del activismo a favor de la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo (IVE).

 

Intolerantes

Así como se presentan como un espacio privilegiado de incidencia para las mujeres organizadas, las redes sociales también son un sitio atravesado por las violencias y las expresiones de odio.

Un análisis de los comentarios registrados en los posteos de Redacción Mayo en Facebook linkeando a las notas sobre temas de género y derechos humanos publicadas durante el mes de junio de 2020, reveló el comportamiento de usuarios que pusieron de manifiesto discursos binarios, teñidos de intolerancia.

También se expresaron respuestas de carácter religioso: “Ojalá con una oración podamos vivir en paz, pero solo se puede morir en paz en nuestro querido país. Nadie conduce. Nadie fiscaliza. Nadie condena. El virus los liberó de responsabilidades a los gobernantes” y “Dios Todopoderoso, solo TÚ puedes…quitale el poder al diablo, para destruir tu bendita creación”.

Además, se registraron agresiones directas y descalificaciones a las referentes de comunicación y género que participaron del espacio de conversatorio de Redacción Mayo: “No sabía quiénes eran, veo las fotos y supe que iban a hablar de feminismo. Están un poco monotemáticas, es como que se creen iluminadas por vincular todo con su doctrina neomarxista”. También se registraron insultos.

Desde una perspectiva interseccional, se encontraron además vínculos significativos entre los discursos fundamentalistas y ciertas críticas a las políticas aplicadas por el Gobierno nacional “Quedate en casa para contentar a Alberto Fernández !! No ves que hay un virus?”.

Vale aclarar una cuestión central:  muchos de estos perfiles corresponden a cuentas no verificadas, son trolls y/o bots dirigidos especialmente para confrontar con estas temáticas.

Retomando las estadísticas elaboradas por Amnistía, se corroboran en estos comentarios las cifras internacionales las cuales precisan que “una de cada tres mujeres ha sufrido violencia en las redes sociales en Argentina”. “De estas, un 26% de las mujeres víctimas de violencia o abuso en las redes sociales recibió amenazas directas y/o indirectas de violencia psicológica o sexual. Un 59% manifestó que fue objeto de mensajes sexuales y misóginos, mientras que un 34% recibió mensajes con lenguaje o comentarios abusivos en general”, describe el informe “Corazones verdes”.

La violencia de género en redes sociales puede manifestarse en: amenazas directas o indirectas de violencia física o sexual; abuso sexista y misógino; acoso dirigido a través de trolls y bots; y violación de la privacidad practicando doxing (subir información privada a plataformas públicas) o compartiendo imágenes sexuales o privadas sin consentimiento.

Estas prácticas constituyen violencia política y apuntan a coartar la autonomía de las mujeres y disidencias. El objetivo de estos ataques es evitar que las personas que persiguen la igualdad puedan ocupar lugares de poder o toma de decisiones. De este modo, los “ejércitos de troles” se convierten en un obstáculo para alcanzar una sociedad democrática, con pleno ejercicio de los derechos humanos.

 

En disputa

Según señala un reporte del Equipo Latinoamericano de Justicia y Género (ELA) la Organización de Estados Americanos (OEA) “define a la violencia política contra las mujeres como cualquier acción, conducta u omisión, realizada de forma directa o a través de terceros que basada en su género, cause daño o sufrimiento a una o varias mujeres, y que tenga por objeto o por resultado menoscabar o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de sus derechos políticos”.

Sin embargo, las redes también son un espacio donde poder reflexionar sobre temas de género y diversidad. De hecho, en la fanpage de facebook de Redacción Mayo se registraron comentarios de mujeres que refirieron a alguna situación de violencia, compartieron sus experiencias y opiniones para nutrir el debate social.

Por ejemplo: “Se tiene q reveer el caso d la autorizac. a estar tan cerca d la víctima, se le tiene q proteger y escuchar su grito silencioso. No son accidentes domésticos, son femicidios”. O también este relato: “Es muy feo la justicia. A mí y a mis hijos nos protegió un juez por tres días. Porque lo excluyó por 200 metros a mi ex. El padre de mis hijos ... Al tercer día el mismo juez le da la autorización para que ingrese a su taller a quedarse que está tres metros en frente donde vivo (…) Reforma ya de la justicia”.

Así, las redes sociales son el espacio donde aquellas que se comprometen con la promoción de los derechos humanos pueden encontrarse con otras, fortalecer redes y alianzas. Aunque también se pueden convertir en el lugar más inseguro para las mujeres y disidencias. Sin dudas, se trata de un territorio digital en disputa, en el que todavía queda un largo camino por recorrer.

Si sos víctima de violencia de género o conocés a alguien que necesite ayuda, comunicate con la línea nacional y gratuita 144, que funciona los 365 días del año, las 24 horas. También podés enviar un mensaje con la palabra "hola" por Whatsapp +54 9 11 2771-6463.

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