DIÁLOGOS

"Se puede ceder en pos de un bien común que sea mayor al de un sector, una empresa o una persona"

El presidente de CREA Argentina, Santiago Negri, refirió a Redacción Mayo que hay evidencia suficiente para entender que el país no está bien en materia de pobreza, ni en términos de educación, de inclusión o de federalismo. Consideró además que son responsables -y se incluyó- todos los que tienen “alguna cuota de liderazgo”, aunque se autodefinió como un “optimista” que cree que aún la Nación puede planearse a largo plazo. Por Cecilia Pozzobon

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santiago negri-dialogos-web Redaccion Mayo
Cecilia Pozzobon Cecilia Pozzobon 06-12-2022

Consorcios Regionales de Experimentación Agrícola (CREA) es una asociación civil que, desde hace 60 años, está dirigida por empresarios agropecuarios que se reúnen en grupos, y por regiones geográficas, para compartir experiencias y conocimientos, ya que su objetivo principal es potenciar y asegurar el buen funcionamiento de las empresas que los integran, para que sean económicamente rentables y sustentables en el tiempo.

La Organización trabaja en base a cuatro pilares básicos: experimentación, capacitación, transferencia e integración a la comunidad.

Luego de haber concretado el Congreso nacional CREA 2022, su presidente, Santiago Negri, conversa con Redacción Mayo sobre la importancia del diálogo y la construcción colectiva de un proyecto común que vuelva realidad el país con el que todos soñamos.

-¿Cuál fue la necesidad que vieron hace 60 años algunos productores y que los impulsó a conformar CREA? 

-Dicen, quienes estaban en aquel momento, uno de ellos era mi abuelo, que los productores estaban muy aislados de conocimientos. Veían, por ejemplo, que el vecino sembraba en una fecha y otro sembraba en otra y no sabían a ciencia cierta cuál era mejor, con lo cual surgió esta idea de compartir lo que estaba haciendo cada uno para ver cómo podían hacer mejor las cosas. En aquel momento tenían problemas muy importantes en relación al ambiente. Por ejemplo, en el oeste de la provincia de Buenos Aires el inconveniente era la erosión del viento, de las lomas. Entonces, compartir el conocimiento o la experiencia fue el principal objetivo que los llevó a reunirse. Y entendieron que el conocimiento debía de tener rigor científico y práctico, ya que la experiencia no era la misma según el lugar del que se tratara, de la región y las condiciones propias de ese lugar. Con lo cual entendieron que no toda herramienta funciona de la misma manera en cualquier fecha o lugar.

-¿Cuáles son hoy por hoy las principales problemáticas de los sectores que se reúnen en CREA?

-Cada sector tiene su propia problemática y en cada región lo mismo, por decirte, en la Patagonia se trabaja sobre producción de carnes bovinas y lanares y ellas tienen sus propias problemáticas, pero en general, todas estamos atravesadas por las preocupaciones relacionadas con el ambiente. En todas nuestras interacciones y cada vez más presente no sólo de manera interna sino requeridas como condicionantes desde el sector externo, está lo relacionado a la protección y respeto por el ambiente. Otra tema que nos atraviesa de manera transversal a todos los sectores es lo que tiene que ver con la gestión empresaria porque ya sea un socio CREA que tiene una microempresa unipersonal o una grande, todas tienen desafíos que son importantes compartir para hacer mejor su forma de producir y mejorar el entorno en el que están.

-Eso me lleva a consultarlo sobre algo que es distintivo en CREA y que es el trabajo que hacen en grupos productivos, a nivel regional y en un número acotado de socios, siempre acompañados por un asesor experto…

-Eso tiene que ver con nuestra metodología de trabajo, que no tiene nada de raro. O sea, la idea es juntarse en grupos relativamente pequeños de 8, 10 o 12 empresarios o productores que hacen, no siempre las mismas actividades, pero sí siempre parecidas, con la guía de un asesor que es quien ayuda y conoce a todas las empresas y que propicia la generación de buenas interacciones entre unos y otros. Eso, a lo largo del tiempo, va generando una confianza importante entre los integrantes del grupo, la suficiente como para que se pueda “poner todo sobre la mesa” en relación a la empresa, de modo tal que las devoluciones que hacen los compañeros de grupo frente a determinada situación que se analiza van a ser las mejores y las más oportunas. Y en función de ese compartir, las respuestas que te da el grupo siempre son potentes. Además, como decía antes, los grupos comparten micro zonas, entonces pueden trabajar algunas empresas juntas por el entorno, ya sea el entorno social o el ambiental.

-¿Cómo se hace después para ir escalando esos resultados pensando en esto de las diversidades no sólo en cuanto a lo regional, sino también en cuanto a lo productivo? 

-Hay un poco más de 230 grupos CREA en todo el país y esos grupos están agrupados en regiones. Entonces cada región tiene entre 5 y 20 grupos. Y también está CREA central o CREA Argentina y nosotros tenemos un dicho que usamos mucho que es que la región está para lo que no puede encarar el grupo solo, y CREA Argentina está para lo que no pueden hacer las regiones. Y entonces de ahí nace la división de tareas. Entonces los grupos trabajan con decisores o políticos locales, con intendentes y secretarios; las regiones trabajan con Universidades o con decisores políticos provinciales o ministerios provinciales; y CREA Argentina trabaja con ministerios o secretaría nacionales y nos abocamos a temas más transversales a todos los grupos y todo el país.

-Usted mencionó el trabajo con políticos ¿cómo ve CREA hoy el país? 

-Desde CREA estamos hablando de la “Argentina necesaria”. Hace casi 17 años tuvimos un Congreso a partir del cual empezamos a trabajar por la “Argentina posible” y qué tenemos y podemos hacer como CREA -y algunos como dirigentes-. Pero hoy por hoy, el mensaje que tenemos desde CREA es que necesitamos otra Argentina, una en la que se pueda proyectar hacia adelante, en la que las decisiones estén tomadas pensando en el largo plazo y no en el cortísimo. Creemos que si los políticos, por ejemplo, piensan en que lo importante son las elecciones que vienen, difícilmente piensen en la Argentina de 2030 ó 2035. Y eso también le pasa a muchas de las instituciones que conformamos. Creemos que pensar en el corto plazo te ancla y hace que tengas la mirada muy cerquita. Eso no te permite planificar y explorar el potencial de Argentina, explorar el potencial de las cadenas de valor pensando en fortalecerla y no en lo que pierde uno como eslabón y gana el otro. Si queremos pensar en una Argentina mejor, de seguro tenemos que hacer algo distinto a lo que se viene haciendo, porque con lo que se viene haciendo Argentina no está mejor en muchos aspectos. No está mejor en la pobreza, no está mejor en términos de educación, ni de inclusión, ni de federalismo. Digamos, hay un montón de cosas que demuestran que a la Argentina no la estamos haciendo mejor y ahí hay responsabilidad de cualquiera de los que tenemos alguna cuota de liderazgo. Sin embargo, soy optimista y creo que Argentina puede planearse de acá a diez años y ser mejor de lo que es.

-En el Congreso usted mencionó que hay que “ceder” para lograr esa Argentina mejor ¿a qué se refiere? 

-Muchas veces las discusiones pasan por la defensa de intereses, intereses particulares, de empresas o de sectores, y a veces eso va en contra de construir algo más grande y algo mejor que nos alcance a todos. Allí es donde nosotros creemos que es importante saber ceder. Puede ser ceder tiempo, puede ser ceder la razón. En una mesa intersectorial, a veces para poder tener un buen diálogo y poder construir algunas cosas, hay que ceder y entender que la razón la tiene el otro. Se puede ceder en pos de un bien mayor, un bien común que sea mayor al de un sector, una empresa o una persona.

-¿Cuáles fueron los principales lineamientos que surgieron en el congreso en el que se invitó a los participantes a pensar por 48 horas en el largo plazo? ¿Qué es lo realmente necesario para lograr esa Argentina que queremos?

-Surgieron muchas cosas, pero principalmente las resumiría en cuatro: lograr diálogos y consensos, porque hay grietas como se dice a nivel político, pero también las hay a nivel productivo, a nivel sectorial. Entonces un tema es juntar actores y que haya diálogo y consenso, porque es fundamental para que haya inversiones. Que haya estabilidad económica, estabilidad en cuanto a reglas de juego pensando en lo que es bueno para la Argentina de acá a 10 años, más allá del ahora, porque si se hace despreciando el largo plazo no vamos en el sentido correcto. Lograr que la educación sea realmente buena en cada lugar de Argentina, que no esté priorizada en unos lugares por sobre otros. Y, finalmente, la defensa del ambiente, porque el ambiente es algo que se construye entre todos. Eso es algo que también se debe planear. De hecho Argentina asumió compromisos con el mundo pensando en el 2030 y es algo que hay que trabajar entre todos los actores, de la sociedad civil, productiva y política, todos.

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